Página del archivo 3

Tanto sea en las internas o en las elecciones generales, es hora de definir el voto por aquellos a quienes Usted hoy viene apoyando o ejerciendo su protesta. 
Cada uno de los cargos electorales serán revalidados, desde el Presidente, los legisladores, gobernadores, intendentes e incluso, concejales serán elegidos en las próximas elecciones, pudiendo manifestarse una vez más, la voluntad popular.
Éste es el momento de recordar cuánto lo afectaron económicamente las decisiones de aquellos que lo han representado, si pudo contar con trabajo, si la inflación no minó su esfuerzo o si en cambio, lo benefició. Cuánto lo molestaron los cortes de calles y rutas y si sintió que todos los días se le presentaban nuevos conflictos para sortear. E incluso, si tuvo la suerte de que lo asaltaran y seguir todavía vivo…  Hoy es necesario demostrar gratitud al delincuente que le lleva la bolsa y le deja la vida.
El ciudadano debe tener muy en claro estas circunstancias y qué calidad de vida tiene y desea, como así  también, qué futuro estamos construyendo para nuestros hijos y nietos. Por esta razón, es necesario conversar con la familia la decisión electoral que tomemos y qué consecuencias tendrá ésta para la ciudad o el pueblo donde Usted ha elegido vivir.
Si ese proyecto que le proponen lo incluye, le permite desarrollarse, evita que nos sigamos apiñando en las grandes ciudades, peleando por la energía eléctrica en verano y por el gas en invierno; o si ese proyecto contempla el mejoramiento del transporte público, y un tratamiento adecuado para los desperdicios.
Todas estas situaciones repercuten en la reflexión, a la que estamos obligados, antes de emitir el sufragio. No se trata solo de partidos y de ideologías que se han intentado atomizar, es necesario saber quiénes son los que ejecutarán los presupuestos y pondrán en vigencia las leyes.
Es importante que en una oportunidad como ésta, participe, milite, deje de ser espectador, es necesario inmiscuirse en las estructuras, formar parte de las tomas de decisiones, especialmente desde nuestro barrio, como ocurre por ejempl, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con las Comunas. Solo de esta forma lograremo entre todos, alcanzar la tan ansiada “Comunidad Organizada”. El cambio es posible y tenemos las herramientas para lograrlo.
Nosotros, que somos militantes de organizaciones sociales, sindicales, mutuales, de clubes o sociedades de fomento, de cuarteles de bomberos y de Defensa Civil, como así también, de cámaras empresarias y del campo,  lo sabemos. Por eso hacemos política y ayudamos desde nuestro lugar, a construir una DEMOCRACIA MÁS SOCIAL Y PARTICIPATIVA.

CARLOS RAÚL VILLAGRA

Qué bueno es votar cada dos años! En mi caso soy un ciudadano de sesenta años y mi hijo con cuarenta, en proporción, ha votado más veces que el padre.
¡Qué bueno que el Pueblo puede decidir cuáles serán sus gobernantes, los que, como en el caso de las provincias o de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, definirán sus condiciones de vida, la prestación de los servicios esenciales, educación, salud, seguridad, transporte, la recolección de la basura, como el mantenimiento de calles y caminos.
Estas circunstancias, sumadas a la apertura y protección de las fuentes de trabajo, a la promoción de las inversiones y el desarrollo de las PYMES, todo esto hace a una mejor calidad de vida de la ciudadanía.
Los resultados son, sin dudas, generadores de cambios. No solo de hombres, sino de programas de gobierno y esta realidad ha puesto -por el momento- al Gobierno Nacional frente a la negación. Un gobierno que sufre evidentemente, un desgaste de ocho años de mandato, caracterizado por la falta de definición de políticas ni partidismo claro para la ciudadanía, que gravita en la mala relación con el campo, en la división del Peronismo, como las distintas circunstancias de riesgo social que se viven en las provincias  y que no han sido contempladas en forma individual.   
No obstante, ¡Qué bueno que tengamos en las urnas la forma de definir nuestros encuentros y desencuentros!
¡Qué bueno que las regiones y las poblaciones definan cómo será su rol en los próximos años! ¡Qué bueno que los partidos políticos piensen que, en primer lugar, están los niños, que al futuro hay que impulsarlo y que piensen que a los mayores no podemos abandonarlos, a pesar que no se les reconoció el 82 por ciento móvil en la jubilación, algo que los próximos gobernantes deberán remediar!
¡Qué bueno es ver la gran concurrencia a los comicios de los ciudadanos y que las diferencias no se dirimen con agresiones! ¡Qué bueno es progresar en la votación, con urnas comunes para hombres y mujeres! ¡Qué bueno es que -en pocas horas-  podemos contar con los resultados electorales, qué bien nos hace poner la tecnología al servicio del pueblo!
Todos tenemos una posición tomada y nosotros no somos la excepción, pero ¡Qué negativo sería colocarnos en forma parcial de un lado y señalar a quién apoyamos, cuando lo importante es  que el que gana, gobierna y el que pierde, acompaña; porque si seguimos este camino, todos participamos, las mayorías y las minorías,  todos podemos asumir el compromiso de una vez y para siempre, de mirar hacia el futuro, sin olvidar el pasado, para no volver a cometer los mismos errores.

¡Qué bueno es votar, carajo, qué bueno!

En nuestro país, alguien perdió el rumbo… Desde hace más de un año se venía anunciando un rotundo triunfo electoral en las urnas de todas las provincias, pero a medida que transcurren los días, en cada sector de la sociedad argentina, se van dando hechos que nos hablan de otra realidad: no todos son oficialistas o suscriben a la posición planteada por el Gobierno Nacional.
No todos piensan de igual forma ni ven lo mismo, y por otra parte, los que gobiernan no escuchan más allá de las palabras de los aduladores. Cuando se realiza un acto, que por lo general son en locales cerrados para inaugurar una placa o un cuarto de hospital ya construido por una gestión anterior o tal vez, cuando los funcionarios se trasladan al interior para inaugurar una usina que demoró más de treinta años en ser puesta en funcionamiento, solo ven a un Pueblo parcializado, que es llevado en  colectivo con pancartas y carteles armados.
Ese Pueblo no son todos los argentinos, por lo general son familias movidas por la necesidad y el miedo, porque son los que cobran planes aunque su labor se reduzca solamente a asistir actos oficiales, que cobran para que sus hijos puedan recibir el mínimo alimento y sustento, pero que no han obtenido la dignidad que da el trabajo y el pan ganado con las manos.
Ésos que no son capaces de reconocer esta situación, definitivamente, perdieron el GPS de la política y ni siquiera son capaces de ir al encuentro de los trabajadores reunidos en los sindicatos, esa masa que supo “adornar” los actos y especialmente, al Movimiento Nacional y Popular o a la muchachada de los barrios que entusiastas concurrían a animar los actos. Ya no son esos actos espontáneos, ya no se ven ancianos, tan queridos y protegidos por Evita, que ocupaban las primeras filas por sus canas, ni las familias que llegaban por sus propios medios por lo general a  sulky o a caballo, como lo harían hoy en camionetas, camiones o micros.
Es evidente que en aquel entonces, los intendentes y los gobernadores tenían un verdadero contacto con el Pueblo, donde generalmente eran conocidos y vi-vían la realidad de todos los vecinos. Hoy, los intendentes, los gobernadores y los legisladores que representan a las provincias, son de otras tierras.
A ello se agrega el desconcierto que producen los propios estandartes que se enarbolan. Recientemen-te se le consultó a una persona que llevaba una bandera con los colores patrios  y la inscripción de “La Cámpora” de qué se trataba el nombre, y con una sonrisa llena de ingenuidad contestó “fue una mujer que luchó”.
Y esto nos produce una profunda tristeza, particularmente,  a quienes conocimos al Compañero Cámpora, con el que compartimos años de militancia, un hombre del interior de la provincia de Buenos Aires, de San Andrés de Giles, donde tenía su consultorio de dentista y en el que pasamos días discutiendo y debatiendo acciones, mientras las distintas dictaduras nos daban batalla, donde supimos releer las cartas del General Juan Domingo Perón que nos llegaban de Madrid, llenándonos de esperanza. Lugar donde, junto a distintas conducciones, analizamos cómo debíamos actuar para lograr el tan ansiado regreso del General Juan Domingo Perón a la Argentina.
Héctor Cámpora  fue llamado a convertirse en delegado de Perón para que lo representara durante su ausencia y lejos estaba en su militancia de ser un hombre revolucionario, un hombre que participara de manifestaciones, sí fue un excelente político y legislador y un leal a su líder y al Movimiento Nacional.  Fue muy querido en su momento por la Compañera Evita, quien murió encargándole al Compañero Héctor José Cámpora, “Camporita”, como lo apodaba cariñosamente, que cuidara de “Juancito”, en alusión al General.
Cámpora jamás hubiese estado del lado de la transversalidad, fue y siguiría siendo un hombre verticalista a su líder, tal como lo son los trabajadores sindicalizados y como lo seguimos siendo aquellos que luchamos en la Resistencia Peronista, desde aquel fatídico 9 de junio de 1956 con los primeros fusilados por un regimen golpista, al día de hoy. Ha pasado toda una vida y moriremos verticales y leales, jamás seremos de derecha o de izquierda, sino, obstinadamente peronistas.
No perdimos nunca el camino, ni la brújula,  ni el GPS, jamás nos echaron de la Plaza del Pueblo con insultos.  Por eso les pedimos a los muchachos internautas que no se equivoquen con nuestros Compañeros de lucha y los dejen tranquilos, ellos ya dieron todo y Ustedes todavía, tienen que ganarle a alguien, pero con el Pueblo verdaderamente de su lado.

Hace tiempo que desde estas páginas estamos informando acerca de los adelantos médicos y de cómo influye la tecnologización en la vida humana, que no solo está destinada a aquellos que cuentan un mayor poder adquisitivo y contratan servicios privados de salud. 
Y un claro ejemplo es el PAMI, que reúne a cuatro millones de beneficiarios, que se encuentra implementando la “receta electrónica”  que, debido a la transferencia de datos on-line agilizará la prestación articulada entre la farmacia y el beneficiario, ya que desde el mostrador, se podrá trasmitir a una central informatizada el pedido de autorización correspondiente.
No obstante, la tecnologización de la salud no tiene que ver sólo con las historias clínicas “on- line” o con la posibilidad de ver imágenes en la computadora en el momento. Existen muchos más usos disponibles, como por ejemplo,  hoy en día existe la posibilidad de instalar en los teléfonos celulares dispositivos que miden parámetros vitales como la tensión arterial, la glucemia, el peso o la frecuencia cardíaca, entre otros.
A su vez, también desde el celular, es posible trasmitir todos estos datos al médico de cabecera. Estos avances permiten que la aplicación de la medicina sea cada vez más efectiva y rentable, pero además ayudan a que el paciente cuente con información de calidad.
La medicina cambió, su aplicación también. Actualmente, los canales por los cuales el médico y sus pacientes pueden comunicarse son múltiples. También son muchas las herramientas tecnológicas que posibilitan que diariamente, sea más fácil llevar adelante determinados procedimientos complejos o bien, una simple consulta o que el especialista pueda controlar al paciente las 24 horas.
El concepto de telemedicina ha tenido distintas variantes, desde conferencias en vivo a través de videos, la asistencia en cirugías a distancia y la posibilidad de implementar a través de la robótica intervenciones precisas, con mínimos márgenes de error.
Es indudable que esta tecnología aplicada a la medicina ha permitido mejorar la internación y la sobrevida de los pacientes.  La esterilización a baja temperatura, uno de los últimos avances dentro de la cirugía  que permite una verdadera asepsia en los hospitales, es un ejemplo a mencionar. Como así también, la variedad de tomógrafos, como los que se encuentran en la sala híbrida recientemente inaugurada en la Clínica Bazterrica de la Ciudad de Buenos Aires junto a electrocardiógrafos, respiradores y diafragmas inteligentes, camas de movimientos múltiples tanto para realizar operaciones como para el reposo del paciente, islas de neonatología, equipos de oxígeno de generación in situ, tecnología PSA ( de absorción por cambio de presión),  permiten ubicar a nuestra medicina entre las más excelentes del continente.
Y la tecnología  médica también se ve beneficiada por los diseños y procesos de implementación, planificación y gestión de los recursos hospitalarios, con profesionales de excelente formación en el área.
Es posible extendernos a lo largo de varias páginas sobre el tema, pero nos imaginamos, señor lector, que Usted estará comparando tal vez esto, con el servicio que se brinda en los hospitales públicos, donde muchas veces ni siquiera los pacientes cuentan con asientos dignos donde esperar ser atendido, lo que es cierto y compartimos. Tenemos aun que sortear muchas falencias en los servicios médicos, pero cuando de tecnología se trata, es real que ya está aquí, su mayoría en establecimientos de origen privados, pero se están incorporando paulatinamente también en los hospitales públicos. Sólo nos resta esperar a que el futuro finalmente, nos alcance.

na casa se transforma en vivienda cuando el que la construye es un propietario directo, ya sea por cuestiones económicas como de arquitectura o por trámites, y así debe ser considerada para las autorizaciones de construcción en las reparticiones que le competen a su jurisdiccción.
Cuando se trata de un complejo habitacional, donde se construyen más de cincuenta viviendas y cuando se trata de emprendimientos privados, es la empresa constructora la que se encarga de la totalidad de los trámites y en cuanto a su diseño, es de acuerdo a la demanda, los metros y la calidad de la vivienda, circunstancias que condicionarán su costo.
Cuando encaramos la construcción de viviendas dentro de un complejo habitacional destinado a trabajadores, este proyecto se tiñe de connotaciones especiales, que deben tenerse en cuenta. Por lo que debería ser proyectado por un sindicato o una mutual, para imprimirle las características de sus afiliados, ya que esto garantizaría, en primer lugar, que  su emplazamiento fuese cercano a los lugares de trabajo, como así también, se podrían garantizar los servicios básicos como son el agua, la electricidad, gas, teléfono, cable e internet. Considerando además, los espacios para la recreación de los niños y de las familias que fuesen a afincarse, como así también, las escuelas, comercios, servicios médicos y su accesibilidad a través no solo de las calles sino del transporte público.
Estas cuestiones básicas deberían ser responsabilidad de las organizaciones obreras que garantizarían las condiciones óptimas para la construcción de un complejo habitacional que realmente se convirtiese en un barrio para trabajadores.
Estas situaciones son de injerencia de los sistemas solidarios gremiales y de las Obras Sociales, los derechos elementales de una comunidad organizada, como es el acceso a la vivienda,  quien debe proveer y organizar a la masa de ciudadanos pertenecientes a una comunidad laboral, es su propia organización, la que garantiza la  defensa y preservación del trabajo, la Obra Social, los servicios médicos, farmacéuticos  y asistenciales, como de atención a los mayores y a los niños, considerando  el espacio que necesitan para el esparcimiento y el aprendizaje, con el concepto que imprimió Evita en los barrios de la Fundación.
Por esto es que tenemos, sin duda alguna, una política totalmente diferente al concepto de barrios de emergencia o para carenciados, cuyos habitantes son evacuados de villas. Ese concepto, trazado por una impronta meramente política y asistencialista, en los proyectos habitacionales gremiales, no existe y no puede ser admitido y mucho menos, si quien lo convalida es el propio Estado Nacional, de la mano de los gobiernos provinciales o municipales.
Porque para los representantes de los trabajadores y los trabajadores solo existe un objetivo: alcanzar la Justicia Social y la dignificación de la familia. A través del trabajo se puede obtener una vivienda que dignifique a toda la familia del trabajador y de esta forma, lograr el Bien Común.
Ningún ciudadano puede ser privado de esos derechos básicos mientras integre una comunidad, porque en la medida que se realice como individuo se estará realizando el colectivo de los integrantes.
Debemos tener en cuenta que estas premisas no son desvaríos de una mente que alucina. En nuestra patria, hace muchos años, estos principios quedaron plasmados en la Constitución de 1949. No era un proyecto laborista, sino que formaba parte del JUSTICIALISMO entendido como el afán de lograr la verdadera equidad social, la que aún perseguimos.

La villa miseria, alias barrio de emergencia, el tugurio, la favela, las chabolas, son barrios “improvisados”, marginales y excluidos de la vida social de las grandes  ciudades  y normalmente, es descripto como antagónico a la ciudad oficial -y por tanto, como todo lo que la “ciudad oficial” no es: no hay instituciones sociales, marcos jurídicos, monumentos, puestos de trabajo, espacios públicos, o monopolio estatal sobre la violencia.
No se puede proyectar una vivienda sin tener en cuenta factores sociales vitales, o dejarlas bajo la responsabilidad de mentes que no son capaces de articular el concepto social con el de la identidad que otorga el trabajo, la producción, sino que parten de la premisa que el país debe ser esclavo y vivir subordinado como tal.
El progreso de las ciudades, su urbanización y crecimiento poco se asemeja al que se experimenta hoy en los countries o barrios privados, con paredones y calles cerradas. Los barrios necesitan de cielos abiertos, con calles que nos lleven a otros barrios, en los que la vida continúa, en los que el progreso va dejando su huella, que va acompañado de la esperanza que un poquito más allá, hay algo más.
La patria se construye todos los días, con dignidad y el Desarrollo, así con mayúscula, no cotiza en bolsa ni es patrimonio de economistas estrategas, sino del Pueblo trabajador unido en sus organizaciones.
El Desarollo verdadero se encuentra vivo en el seno del hogar, se fortalece  en la escuela, en el barrio, en la ciudad, en un país donde el trabajo sea su base y su sustento, sin él, nada es posible. Los bancos no contarían con sus arcas llenas de dinero, si el resto del país no se dedicara a producir. 
Esto no forma parte de una posición corporativa, sino la BASE DE UNA COMUNIDAD ORGANIZADA, con principios y ordenamiento en derechos adquiridos  que hacen a la calidad de vida de los argentinos.
Por esta razón y por su importancia social, una ONG no podrá tener jamás en sus manos la responsabilidad de articular estas políticas habitacionales, por esa capacidad de PROYECCIÓN  que se necesita para llevarlas a cabo.

El próximo 20 de Septiembre celebraremos el Día del Jubilado. Y Si hablamos de jubilados, inexorablemente nos referimos a nuestra propia familia, por lo que no podemos evitar manifestar nuestro afecto y reconocimiento a nuestros mayores.
Es necesario hacer un alto en estos tiempos electorales y solicitarles a los legisladores que retornen a sus bancas en el Congreso porque tienen una obligación impostergable. Porque no alcanza solamente con recordarlos el 20 de Septiembre, Día del Jubilado, sino tenerlos presentes siempre y tratar en forma urgente una Ley que:
* Elimine el impuesto a las Ganancias en el haber y en todos aquellos pagos que se realicen a los Jubilados. No más impuestos a los aportes que realizaron durante su vida laboral activa.
* Eliminación del IVA a Jubilados en todo el territorio nacional, en los productos de consumo, especialmente en el caso de los jubilados que cobran haberes mínimos.
* Puesta en funcionamiento de la Jubilación anticipada a los mayores de cincuenta años y desocupados que se vean afectados por enfermedades crónicas y que además, no cuenten con la prestación de una Obra Social.
Y en cuanto a la defensa del 82 por ciento móvil, debido al veto de la ley que no permite tratarla en el Congreso hasta dentro de dos años, es necesario en Octubre, cuando se convoque a la ciudadanía a las urnas para las elecciones de nuevas autoridades nacionales, se realice un plebiscito vinculante, en la que el Pueblo se exprese y de esta forma, se cumpla su voluntad. Los Pueblos que abandonan a sus mayores no pueden contar con un futuro cierto.

Son cerca de la diez de la noche, Lucía recuerda que no habló con su prima en toda la semana, así que la llama por teléfono.
Luego del intercambio obligado que las lleva a contarse cómo están los hijos y los nietos, que si la más chiquita camina y las monerías que hace, que si se parece a la abuela o al padre, Nelly le comenta indignada a Lucía lo que escuchó esta mañana en la radio.
_La chica que mató a la compañera tiene cara rara ¿Viste? A mí me parece que algo pasó y que tiene que ver con la muerte.
_¿Te parece? -dice Lucía-, esa chica carga con la ineficiencia de los que realizaron la investigación y el propio sistema judicial…
 Y Nelly se suma y casi sin querer, desvía la conversación: _Como esas chicas medio gatitas, que se acusan entre sí, si lo miran cariñosamente a Tinelli, si se le insinúan… ¿Te fijaste Luci?
_Sí, la verdad tiene poca verguenza… pero peor es Graciela, que todos los días hace algún papelón para robar un poco más de cámara… ¿No te parece que está grande para esas cosas?
- Y sí, Luci; pero peor son los tipos, todos afeminados y dándoselas de guapos… qué ejemplo para los jóvenes, maleducados, diciéndose malas palabras todo el tiempo… Como el video de ese tano fanático de River ¿Lo viste? Mi madre, nunca escuché tantas malas palabras juntas…
Y Lucía agrega: _Sí, lo pasaron en todos los canales el video. Ahora el tipo es una celebridad, sin quererlo, gracias a los hijos que lo filmaron para que viera cómo se ponía, porque comentó en una nota que le hicieron en la radio que se siente muy avergonzado, incluso pidió perdón a todos los que mentó a su madre… Y las dos se ríen.
 _¡Qué  idiotas Nelly, mirá con qué nos divertimos los argentinos!
_Sí, siempre cayendo bajo, si hasta los políticos, que tendrían que dar el ejemplo, se muestran como salvajes, ni siquieran asumen la derrota y menos, saludan al ganador, como antaño, cuando nobleza obliga…
Y Luci interrumpe: _ y lo peor, es que se enojan con los que fuimos a votar y nos dicen de todo, como ese flaco de Rosario, que se le subió el humo de la porquería que fuma a la cabeza, ¡Ponerse a analizar el voto de la gente, qué fuera de lugar!
_ Luci, no te preocupes que todos esos artistas que estuvieron en el bunker de los que perdieron, tienen contrato con el canal oficial…
_¿Qué decís? ¿Qué cobran, que son empleados “estatales”?
 _¡Claro! Mirá yo  lo único que sé es que todo este tiempo mientras está el fútbol, las cosas aumentan todos los días y nadie comenta nada, porque entre los chimentos de las gatitas y las botineras, nadie se ocupa del pueblo y mucho menos de la canasta familiar, que un litro de leche cueste màs que la cerveza…
_Y sí, y encima si querés salir a la calle para distraerte no podés caminar por la vereda, toda ocupada con carteles o sillas de bares o vendedores ambulantes  y ni qué hablar de los cortes de calles. A mi vecina le robaron la cartera en pleno San Juan y Boedo… y nadie se dió por enterado… no podés salir a la calle… y de repente Nelly la interrumpe: _Bueno, Luci, no te enojes, te dejo porque empieza Tinelli…

como muy pocos hombres en el mundo, él supo desde su adolescencia que fue elegido para caminar por todo el planeta, cantando el amor entre los hermanos, trasmitiendo ese mensaje imposible de desoír: la paz y la solidaridad son posibles para un mundo mejor.
Facundo Cabral tuvo la certeza que podía comprometerse con la obra divina y a través de su fina inteligencia y de su cultura, adquirida a fuerza de la experiencia, se dedicó a trasmitirla. Las respuestas que le fueron negadas en su dura infancia, fueron todas respondidas a lo largo de su vida, en cada camino, en cada pueblo que visitó, con cada hermano, donde se nutrió de conocimientos que luego volcó en su trova, para compartirlos con toda la humanidad.
Alguna vez escribió : “Ayuda al niño que te necesita, ese niño será socio de tu hijo. Ayuda a los viejos y a los jóvenes: te ayudarán cuando lo seas. Además, el servicio es una felicidad segura, como gozar a la naturaleza y cuidarla para el que vendrá. Da sin medida y te darán sin medida. Ama hasta convertirte en lo amado; más aún, hasta convertirte en el mísmisimo Amor.”
Facundo Cabral fue mendigo y llegó a príncipe, tuvo el privilegio de contar con la amistad y el amor de la Madre Teresa de Calcuta y el Papa Juan Pablo II, las letras de sus canciones hablan de su alma y de su crecimiento espiritual.
En la calle dió sus primeros pasos, sus pies recorrieron miles de caminos y la mano del Señor lo guió hasta alcanzar el corazón de hombres y mujeres de distintas culturas.
Facundo Cabral gozó del privilegio que pocos seres humanos alcanzan: la de sentirse bien en todas partes, porque como muy bien dijo “no soy de aquí, ni soy de allá”. El mundo era su hogar y todos los hombres, sus hermanos. Fue éxitoso pero fundamentalmente, fue amado.
Su suerte era, tal como alguna vez lo confesó, estar en el lugar indicado, el día indicado.  E incluso el en-cuentro con sus asesinos, debe considerarse especialmente, porque no ha sido en vano, porque nos despierta, nos sacude  y nos recuerda cómo miles de inocentes mueren cada día en manos de sicarios o envenenados por una droga mortal que nos aleja de lo que somos. Porque hasta  su último aliento, Facundo prestó su servicio al prójimo. 
Estamos tristes porque la ausencia del trovador nos deja un gran vacío, pero su legado está allí, templándose en su guitarra;  sus canciones ya tienen vida propia y nos recuerdan su talento y sabiduría.
El supo escribirlo muy bien, no lo perdimos : “el que murió simplemente se nos adelantó, porque para allá vamos todos. Además, lo mejor de él, el Amor, sigue vivo en tu corazón.”

TIEMPO LOCO

25Ago11

Mucho se ha dicho e investigado sobre el cambio climático, incluso ciento ochenta y siete países  en todo el mundo han adherido al protocolo del Foro de Kioto, con la esperanza de reducir significativamente las emisiones de dióxido de carbono, pero pocos son los que efectivamente lo han hecho.
Se dice que la tierra fuego trae, y hemos asistido a grandes  terremotos, ciclones, maremotos, grandes nevadas e inundaciones, tsunamis asesinos y toda una serie de fenómenos naturales que dan cuenta de un cambio climático que deben ser considerado.
¿Qué hacer para revertir esto y esta situación nos lleve a la pérdida masiva de vidas humanas y parte de la biodiversidad del planeta? Porque no solo está el hombre, está su entorno amenazado, del cual se nutre, al cual necesita para asegurar su existencia. Bosques talados hasta el límite, montañas horadadas hasta sus cimientos, aguas contaminadas, especies extinguidas, son apenas esbozos de la acción humana que repercuten irremediablemente en la naturaleza.
Y cuando el clima golpea, podemos también enfrentarnos a otro desastre, el de la energía atómica descontrolada, que envenena lo que apenas ha quedado en pie.  Muchos profetas y sabios vaticinaron que este es el comienzo del fin del Planeta, que de alguna manera, seremos castigados por el daño que estamos generando.
Cada catástrofe es mostrada con el mínimo detalle por televisión, cada víctima es retratada con excelente calidad digital  y lloramos y nos afligimos y maldecimos a los que contaminan nuestra tierra, pero al poco tiempo, olvidamos. Las víctimas están muy lejos y cuando dejan de ser noticia, casi nadie se acuerda de ellas. Y aquello que parece que ocurrió hace una eternidad, apenas si fue hace un año atrás y cuanto menos recordemos, más ahuyentaremos el riesgo de que nos pase aquí, a nosotros.
Nos cuenta comprender que cada uno de nosotros, cada habitante de este Planeta, es un contaminador en potencia y un destructor del medioambiente. Somos como ese vecino que deja su basura dos puertas más allá, porque si no ve la bolsa, ésta entonces, ha dejado de existir. Las moscas y el olor pasan a ser de otro. Estamos ensuciando y contaminando todo nuestro planeta y como si no nos bastara hemos ido por más, ya en el espacio cercano orbita una cantidad impresionante de chatarra espacial, que al alcanzar elevadas velocidades se vuelven potencialmente peligrosas para satélites y naves.
Y nuestra concepción de progreso se encuentra errada, porque creemos que levantar más edificios en una ciudad es un adelanto de la civilización y así juntamos más gente sobre gente, pavimentando todo lo que podemos, tapando el verde, tapando el cielo y el sol que se vuelven lujos de millonarios. Y el cielo también se llena de aviones y más allá, de  satélites y las aguas  se colman de embarcaciones que contaminan mares y ríos.
¿Cuál debería ser la actitud que debemos tomar para frenar este desequilibrio ambiental?  Que las nuevas generaciones aprovechen el uso de nuevas tecnologías no invasivas ni contaminantes, terminar con las viejas fuentes de energía que perjudican nuestra salud y a los seres vivos del planeta.
Es evidente que asumir un cambio de este tipo, perjudicaría fundamentalmente a las grandes potencias económicas, que se valen de la energía sucia para producir, esas mismas que adhirieron sarcásticamente al Protocolo de Kioto, pero que se encuentran demasiado ocupadas atendiendo los pormenores de sus finanzas para darle sentido al compromiso, poniéndolo en marcha. 
Esos mismos países son los que presentan la pujanza de sus ciudades a través de imágenes que nos muestran chimeneas de fábricas humeantes, edificios gigantescos que arañan las nubes y centros comerciales atestados de mercaderías inútiles. Ciudades que son moles de cemento en los que la electricidad es más importante para la vida que el agua.
Es hora de replantearnos nuevas formas de vida, que nos permita mantener una relación más amable con la naturaleza, sin combustibles contaminantes, reciclando, evitando el consumo desmedido de energía y aprovechando los recursos naturales sin agotarlos, sin diezmarlos.
Volvamos al plano, al llano, dejemos la altura para los pájaros, regresemos  a la vivienda con jardín, con patio asoleado y veremos cómo mejorará nuestra calidad de vida.
Es necesario darles a nuestros hijos y nietos esa vida que alguna vez tuvimos nosotros, cuando disfrutábamos de la amplitud y la generosidad que nos brindaba la casa de nuestros abuelos, no matemos el futuro antes de que  llegue.

El General San Martín, haciendo una retrospectiva que nos lleva a reflexionar sobre nuestros doscientos años de historia, fue sin dudas, el militar argentino más osado y extraordinario.
Se destacan entre sus acciones la de haber creado un cuerpo de combatientes con instrucción de infantes para luego, movido por las circunstancias por las que atravesaba la Nación, convertirlos en un cuerpo de caballería, con armas y una táctica que revolucionaba los combates: lanzas de más de dos metros con puntas de hierro y en la mano libre, sables medianos para poder montar y girar sobre el caballo sin trabarse.
Estas particularidades y la valentía de los hombres que integraron ese cuerpo tan especial, permitieron que la honra de los Granaderos llegara hasta nuestros días. Estas no fueron las armas que transportaron en el cruce de los Andes que le permitió a San Martín, llegar a Chile para combatir y posteriormente, liberar a Perú.
Los Granaderos de San Martín lograron su bautismo de fuego en el Combate de San Lorenzo, donde 125 hombres vencieron a once naves realistas que se habían adentrado por el curso del río Paraná con la intención de abastecerse.
Estos hitos, que acrecentaron la fama del General, le permitieron alcanzar el título de Libertador, coronada por el Cruce de los Andes,  hazaña considerada toda  una proeza militar, aún en nuestros tiempos,  lograda con pocos recursos pero con mucho valor.
Los historiadores se esmeran en destacar las virtudes militares del Gral. San Martín e incluso mostrarlo como un hombre que profesó cierta aversión a la política. Sin embargo, desde Chile demostró una gran destreza política y un esmerado ejercicio diplomático.
Fue sin dudas, un excelente conductor, que no se impuso por la fuerza, si no a través del convencimiento y ése es el mérito más valorado de un político. Sus acciones lo mostraban de cuerpo entero y su palabra convencía a los hombres de distintos pueblos y regiones, quienes lo respetaban y admiraban.
Su inteligencia militar quedaba al descubierto en su habilidad para evaluar, considerar los recursos, las debilidades del enemigo y crear una estrategia que le permitía alcanzar el triunfo con inteligencia antes que con fuerza.
El Cruce de los Andes fue su prueba de fuego, una proeza ardua y sobrehumana. San Martín atravesó los Andes por empinadas y tortuosas huellas, por senderos de cornisa que sólo permitían la marcha en fila india, imposibilitado materialmente de llevar vehículos y debiendo conducir a lomo de mula su artillería, municiones y víveres. 
Y aunque resulte paradójico, la falta de agua fue uno de los mayores tormentos, porque para alcanzar un río caudaloso era necesario atravesar  pendientes pronunciadas, tan perpendiculares,  imposibles de recorrer o escalar.
Y como San Martín conocía el terreno, programó las jornadas de marcha, según la posibilidad de hallar o no, agua.  Y de esta forma, con sus cinco mil hombres y los diez mil animales a los cuales había que dar de beber, fue sorteando uno de los escollos más grandes.
En su diario puede leerse:
 “ 1ª jornada… con monte y agua a una legua, antes de la parada; 2ª jornada… sin agua alguna; 3ª jornada… con agua dos leguas antes, en el carrizal; 4ª jornada… sin agua en toda la tirada; 5ª jornada… poca agua; 6ª jornada… sin agua; 7ª jornada… sin agua toda [la jornada]; 8ª jornada… con agua, etcétera”. 

 no solo el agua condicionó la marcha, en la alta montaña no hay pastura para los animales, solo arbustos espinosos, por lo que fue necesario llevar a lomo de burro, el forraje para los animales.
Y así también, el alimento de la tropa, constituido por galleta, maíz tostado, cebolla, ajo y vino fueron traídos de Mendoza, junto con algo de leña para encender el fuego, prohibido en la noche por temor a ser descubiertos por el enemigo. Y en este punto, las mulas cumplieron un papel importante, ya que la bosta que iban dejando en el camino, servía para encender el fuego.
Y así la empresa era tan arriesgada que San Martín ordenó envolver los cañones en cueros de vacas, frente a la posibilidad que  rodaran por las laderas y no resultaran tan dañados.
Podemos conocer los detalles de la operación gracias a las descripciones aportadas por el propio General San Martín, quien enumeró los animales utilizados para la carga, lo que se utilizó para alimentar a la tropa, las armas y el modo en que fueron transportadas. La cantidad, por ejemplo, de mulas que fallecieron, algunas por hambre, otras desbarrancadas, todo ello quedó escrito para la posteridad en su diario de viaje.
Esta empresa no hubiese sido posible sin la entrega y el amor por la Patria que sentía San Martín; su grandeza lo ubica entre los grandes políticos de la historia universal, ya que él supo renunciar a las glorias del Gobierno, renunciamientos honoríficos como lo fue el de Evita también, y que no volvieron a repetirse en nuestra historia. San Martín fue capaz de permitir a la Nación crecer por sí misma y se retiró de la escena cuando vió que su tarea estaba cumplida. Al igual que el Almirante Guillermo Brown, prestó sus servicios sin pedir nada a cambio, sin intereses personales, sin esperar laureles que tardarían mucho en llegar.
Solo tuvo un gesto político al final de su vida, y así lo hace saber en una carta “El sable que me ha acompañado en toda la guerra de la Independencia de la América del Sur le será entregado al General de la República Argentina, Don Juan Manuel de Rosas, como una prueba de la satisfacción que como argentino he tenido al ver la firmeza con que ha sostenido el honor de la República contra las injustas pretensiones de los extranjeros que tentaban de humillarla”.

San Martín es la gloria y el Padre de nuestra Patria, pero de la grande, por eso, será eterno.