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¿EN QUÉ EMPLEAMOS LOS AÑOS?
Cuando una organización agrega un año más a su vida institucional, a diferencia de las personas, no se vuelve “más vieja”. En nuestro caso, los años se han ido sumando positivamente, porque le han permitido a la entidad rejuvenecer a través de un crecimiento sostenido.
Y a fin de vernos cada día mejor, durante noviembre, mes especial para la entidad debido a la conmemoración de su aniversario, terminaremos de adecuar las instalaciones nuevas y automatizadas de la Droguería Social. El espacio fisico de la droguería cambiará definitivamente ya que sus paredes, los muebles, los útiles, los sistemas informáticos serán adecuados a un nuevo equipo robotizado que administrará los medicamentos. Con el robot incoporaremos lectores para la trazabilidad de última generación, una máquina embaladora, a las ya existentes cámaras de frío para medicamentos, la balanza de precisión con etiquetadora, sistema de climatización de frío-calor, como así también, nuevas instalaciones preparadas especialmente para el almacenamiento de psicotrópicos, tiras reactivas, bolsas de colostomía y de todo tipo de accesorios de uso médico. Y sumado a ello, las cintas transportadoras con más de cien metros de extensión.
Así también, y en plan de lograr una modernización que contemple la totalidad del edificio, se han realizado a nuevo el sector de vestuarios y sanitarios del personal, tanto el de damas como de caballeros, el comedor del personal y sector de vigilancia, contemplando ambas salidas, tanto la de la calle Italia como la de Avenida Monteverde. Se ha equipado al sector con cámaras de vigilancia que registran los movimientos del exterior y del interior.
Ya se han finalizado las obras de equipamiento contra incendio, por lo que actualmente el edificio se encuentra protegido con los implementos necesarios. Así también, se encuentran instalados dos generadores de energía eléctrica para cubrir las necesidades no solo de las cámaras refrigeradoras, si no de la iluminación necesaria para el personal.
Dentro del perímetro de la propiedad se ha reservado lugar para el estacionamiento de más de veinte vehículos, en ambas salidas.
A estas obras realizadas en la localidad de Burzaco, debemos sumar las que se hicieron en nuestra casa central, entre ellas pintura, la construcción de una parrilla anexada al salón, la ampliación de oficinas, mejoramiento de pisos y escaleras y la instalación de los equipos contra incendios que nos obligaron a realizar algunas adecuaciones en el uso diario de las instalaciones, entre ellas, la ubicación de mangueras y un tanque de reserva de agua, que se instaló en la planta baja del edificio.
En cuanto a la actividad institucional, hemos logrado luego de muchos años de trabajo, construir una RED FARMACÉUTICA junto a las entidades representativas de farmacias, la Federación Argentina de Cámaras de Farmacia y la Confederación Farmacéutica, que suman más de ocho mil farmacias prestando servicios en todo el territorio nacional.
Entre los beneficios incorporados a nuestros asociados debemos considerar el ofrecimiento de nuestro Seguro de Mala Praxis, creado especialmente para nuestras entidades, ya que no solo contempla la cobertura al farmacéutico y a los empleados de farmacia, sino también, a los directivos, cubriendo así cualquier demanda. Así también, la distribución de pañales para afiliados PAMI.
Asimismo, el crecimiento de la entidad se vió reflejado en la incorporación de nuevas entidades asociadas, incluso en la ciudad más austral del mundo, Tierra del Fuego, lugares en los que medicamento necesita ser considerado como un Bien Social.
¡La pucha que vale este cumpleaños!
ecordar nos obliga a ejercitar nuestra memoria, ésa que a veces traiciona y olvida a personas que debieron ser mencionadas por su valor, por sus actos, por su importante participación en los hechos que quedan grabados a fuego en el colectivo histórico.
Y no es olvido ni discriminación, es porque somos humanos y nuestra memoria puede fallar y porque también, la Historia, así con mayúscula, está formada por el conjunto de las impresiones personales que permiten reconstruirla y a veces esas voces ya no están para dar testimonio y el tiempo impacable, se ocupa de callarlas.
El Pueblo del 16, 17 y 18 de Octubre histórico, que recupera al General Perón de la cárcel, es el mismo al que hoy se le ha negado su derecho a percibir el 82 por ciento móvil de Jubilación.
Es ese mismo Pueblo que puso el hombro al trabajo y el corazón a la lucha contra todas las dictaduras y los mismos que con dolor vieron como el Golpe criminal del ´76 se devoraba a los jóvenes, para un poco después, entregar sus hijos a pelear una guerra ya perdida en Malvinas.
Entre esos verdaderos héroes, nacidos del Pueblo y que hoy se encuentran muertos en muchos casos, o jubilados, están los “históricos”, los que llevaron las banderas al frente, y que formaron la gloriosa Juventud Peronista, la Jota Pé: Héctor Spina, Cacho el Kadre, Gustavo Rearte, Diego Miranda,Jorge Ruli, Susana Valle, Felipe Vallese, Zabala, Andrés Castillo, Jorge Laforgue, Ernesto Danceco, Heriberto Torres, Clemente Saavedra, Gastaldi, Caratoli, Armando Cabo, González, Delía, Vasco Petit, Tuli Ferrari, Pignataro, Juan Drago, Mario Roca, Haydeé Pece, Jorge Burgos, Pracanico, Dante Oberlin, Marta Curone, Rogelio Rodríguez, Ana Rua, Juan Ferrando, Sansule, Jorge Dilelo, Caffati, Loiacono, Mitulo, Gallardo, Andrés Framini, Aponte, Aida Filippini, Toto Franco, José Azcurra, Jorge Di Pascuale, Dante Viel, Carlos Gros, Carlos Pierini, Durruty, Isetta, Julio Troxler, Sebastián Borro, John William Cooke, Oraldo Logiurato, Britos Lima, Carlos Caride, Julio Bornik, Osvaldo Agosto, Juan Eyeralde, Eustaquio Tolosa, Gazera, Angel Iñiguez, Oraldo Britos, Babi Molina y su hermano, los grupos de Aliaza y el COR, entre tantos que se escapan y que no mencionamos porque necesitaríamos todo un libro.
Esta generación de militantes, inauguran en las calles oficialmente la lucha, allá por el ´59 y también el CONINTES, y tantos otros hombres que continuaron con la lucha iniciada ese 17 de octubre, ¿Por qué el Peronismo encontró su lugar en las calles? Porque fundamentalmente, el Peronismo es un movimiento y justamente, en su forma de moverse siempre, en forma constante, mezclando en sus filas a hombres y mujeres de todas las clases sociales, no encasillándose en locales partidarios, ajeno a todo muro dispuesto a aprisionarlo, allí, en la libertad de calle, el Peronismo encuentra su esencia, con el Pueblo.
El Peronismo no es producto de una teoría filosófica, ni se nutre de una sola vertiente ideológica, encarna el sentir del Pueblo en toda su diversidad, por esta razón es tan difícil definirlo, especialmente por aquellos que no lo sienten o lo palpitan.
La explicación del movimiento no se encuentra en los libros, ni su definición en el diccionario, no alcanzan las definiciones intelectuales, ni los dogmas, porque el Peronismo es un sacrificio, es lucha constante y permanente, en busca de la conquista definitiva de la Justicia Social.
Esa generación, la que dio la patada inicial, al despuntar la década del sesenta, estuvo en forma real dispuesta a dar la vida por el bienestar del Pueblo y por Perón. Y entre ellos debemos contar a los que fueron actores principales aquel 9 de Junio de 1956, tanto militares como civiles, desde el General Valle, el Coronel Cogorno, Roccatagliata, Chaves, Dibiasi, Enrique Cano, Gentilomo, Proia, Ibazetta, Irigoyen, Costales, Brion, Costa, Filippo y mi propio, padre, Alberto Villagra, los fusilados en el basural de José León Suárez, La Plata y en La Pampa, entre tantos hombres y mujeres dispuestos a llevar la lucha hasta el límite.
Ya comenzado el año 1962, se suma una nueva camada de militantes y dirigentes: Benito Romano, Amado Olmos, José Alonso, Yon, Gigena, Ricardo De Luca, Alfredo Carballeda, Mabel Dileo, Celestino Blanco, Alfredo Ferraresi, Pancho Gaitán, Luis Acevedo, Amado Blejer, Diana Pareja, Eduardo Salvide, Néstor Fonseca, Pedro Dri, Valentín Lucco, Armando Jaime, Pedro Avellaneda, Raimundo Ongaro, Ludueña, Amado Olmos, García Elorrio, Flotildo Rojas, C. Baluch, Tomás Saravi, El Chino Palma, Avelino Fernández, Cejas, Roberto García, Héctor Villalón, el Mayor Bernardo Alberte, Alfredo Ferraresi, Paulo Vicente y Digon.
Estos hombres y tantos otros, le dieron contenido y dirección a la militancia peronista direccionada a la organización. Ya para ese entonces, se contaban de a miles los compañeros peronistas en todo el territorio y cientos en el exterior del país, como Américo Barrios, Landajo y Colon, que junto a Jorge Antonio, oficiaron de enlace de Perón.
Ellos mantuvieron con vida y activa la llama del 17 de Octubre en las calles, en las fábricas, en los talleres, y en todo lugar donde el Pueblo estaba presente, a través de las tomas de fábricas, en lugares que dieron nombre a las jornadas históricas: el rosariazo, el cordobazo, en Corrientes o en Salta, con los primeros grupos que dieron origen a Taco Ralo y la organización de las Fuerzas Armadas Pe-ronistas (FAP).
Podrían pasar por estas líneas el nombre de muchos hombres y mujeres, que no solamente ofrendaron su vida por los principios que supieron jurar en democracia, y que fueron reunidos en la Constitución del ´49, por la formación de una Comunidad Organizada y una Justicia Social que amparara a todos los ciudadanos, habitantes del suelo patrio.
A fines de los sesenta y recién iniciado el setenta, muchos hombres y mujeres se sumaron a la lucha, José Rucci, Lorenzo Miguel, Julio Guillán, Bittel, Cámpora, Digón, Lorenzo Pepe, Calipo, Rachini, Moyano, Rubén Cúccaro, Heráclito Sosa, Fernando Hermosilla, Miguel De Renzis, F. Cháves, Pepe De Rosas, César Loza, Saúl Ubaldini, Gerónimo Venegas, Gurruchaga, Augusto Altieri, Martínez, Gorrión Giménez, Minichillo, Palacios, Fito Ponce, Palacios, Antonio Cassia, Amadeo Genta, Rubén Pereira, Alejo Farías, Carlos Cabrera, José Castillo, Luis Barrionuevo, Luis Morán, Cayo Ayala, José Rodríguez, Pedro Goyeneche, Pedro Michelini, Dardo Cabo, Carlos Etchehum, Aristóbulo Barrionuevo, Juan Martini, Alfonso Millán, Héctor De León, como así también, los curas tercermundistas.
Es mucho lo que se ha escrito sobre la historia del Peronismo, sin embargo, son pocos los que se han aproximado a describir el sentimiento que embarga el Peronismo. Son pocos los Pueblos del mundo que han luchado tan tenazmente por reconquistar el poder y llevar a la conducción, luego de dieciocho largos años en el exilio, a su Líder.
Muchos fueron los hombres que abrieron las puertas de su casa para recibir a alguien perseguido o permitieron que sus hijos militaran en esa lucha, en la que participaron ricos y pobres, como también la clase media, comerciantes, estudiantes, profesionales, proletarios y paupérrimos, el Pueblo en su mayoría.
Es que el Peronismo no hace diferencias, ni siquiera podemos ir más allá de una explicación que redundará en la palabra “sentimiento” y “Lealtad”.
El peronismo es un virus que se lleva dentro y sus síntomas solo son percibidos por quien lo padece: a veces, duele, otras produce irritación, seguido provoca angustia también si lo dejás que avance, y en algunas ocasiones, te hace feliz.
No obstante, la felicidad siempre es efímera porque cuando sos testigo de una injusticia, o te enfrentás a un padre de familia sin trabajo o un mocoso descalzo, te vuelve a brotar el peronismo y quedás nuevamente infectado.
Por eso, las banderas de aquel 17 de Octubre las sigue levantando el Pueblo junto con el Movimiento Obrero y esta histórica jornada sigue siendo el grito victorioso como el dolor y la bronca, como el del renunciamiento al poder o a las riquezas, de igual forma que lo hizo Evita, pero eternamente peronistas, porque siempre, siempre, siempre estará el grito…
¡VIVA PERÓN, CARAJO!
VIENTOS DE CAMBIOS
Una de las deudas más discutidas de los períodos democráticos por los que nuestro país ha atravesado, es el de la generación de energía, que repercute, en primera instancia, directamente sobre la calidad de vida de la población, como así también, en el de-sarrollo del país.
Imaginemos qué pasaría si no contáramos con el gas necesario para calefaccionar nuestro hogar en invierno, ¿De qué nos serviría la estufa o la caldera más moderna? ¿O si los vehículos debieran quedar estacionados por falta de combustible, si los aviones no pudieran despegar por la misma razón o los tractores dejaran de levantar la cosecha?
La falta de energía repercute en el desarrollo industrial, en la educación, en la salud, y dificilmente una Nación pueda alcanzar estandares de vida óptimos, prosperidad y sustentabilidad si no cuenta con aquello que motoriza la vida diaria: la energía.
Y frente a la escasez cada vez más notoria de combustibles y considerando nuestra geografía, con sus grandes extensiones y la calidad de sus vientos, la energía eólica se ubica en la punta de aquellas posiblidades limpias de generar energía sin provocar daños en el medioambiente.
Y como nuestros mayores siempre saben más que no-sotros, los molinos de viento en La Pampa, tan usados antaño para la extracción de agua son los ancestros de estos modernos aerogeneradores que en conjunto forman “granjas eólicas”.
A través de la Ley Nacional Nº 25.019 que trata sobre “Régimen Nacional de Energía Eólica y Solar”, la generación de energía limpia ha sido considerada de interés nacional, por lo que desde hace unos años, se promueve la investigación y el uso de energías no convencionales o renovables.
Nuestro país no cuenta solamente con buena “materia prima”, que en este caso serían los vientos, o los rayos solares, sino con empresas capaces de desarrollar la tecnología necesaria para convertir esta energía invisible, en algo tangible. En la actualidad existe un programa, denominado GENREN, a cargo de ENARSA, dentro del cual, doce empresas se han comprometido a la construcción de granjas de energía capaces de generar 754 megavatios, a un costo de 120 a 136 dólares por megavatio, mientras que en 2008, Argentina pagó 230 dólares el MW generado por fueloil, de lo más contaminante debido a su alto contenido de azufre, o por la electricidad importada de Brasil. En el 2009, esta cifra creció aún más.
En la región patagónica, la dirección, la constancia y la velocidad del viento la ubican entre las regiones del planeta como mayor potencial de generación de energía: un 48 % del factor de capacidad, cuando en las mejores zonas europeas, apenas alcanza al 35 %.
Pero no solo la Patagonia goza de buenos vientos para el desarrollo de la energía eólica, una de las provincias pioneras y que ya cuenta con un parque eólico en pleno desarrollo, es La Rioja. La granja, ubicada en Arauco, cuenta con con doce aeronavegadores, capaces de generar cada uno la energía que necesitan en promedio, 2.800 hogares. El costo de su construcción fue de 340 millones de pesos, pero tal como lo señaló el ministro de Obras Públicas de La Rioja, “el viento es nuestro recurso genuino” y en este caso, ha sido muy bien aprovechado ya, que como aquellos viejos molinos de viento pampeanos, le permite contar a la provincia con otro recurso indispensable para el cultivo de vides y olivos, tesoros riojanos indiscutidos, el agua.
Actualmente solo el 1% de la energía que se utiliza en el país, es de origen eólico. El compromiso del Programa de Enarsa es llegar al 8 % en poco tiempo, en solo cinco años: La licitación está en marcha, solo nos resta saber si todas las empresas cuentan con el financiamento necesario para la construcción de estas granjas eólicas.
Argentina cuenta con una capacidad de generación eólica de 160.000 MW, tanto como Brasil. Está ahora en manos de nuestros gobernantes que estas promesas no sean arrastradas por el viento y se vuelvan una realidad, porque el medioambiente lo pide a gritos y porque a nosotros, también nos conviene.
HOMENAJE AL MUTUALISMO
El Mutualismo no es para nosotros solo una fecha que recordar en un calendario caprichoso. Por lo que vale la pena refrescar su definición teórica, en la que se describe cómo el mutualismo, considerado como un movimiento social, se nutre de la cooperación, la reciprocidad, el intercambio de recursos, habilidades y servicios y el trabajo en equipo, redundando en un beneficio mutuo para los individuos cooperantes.
Porque, fundamentalmente cuando pensamos en el conjunto y dejamos de lado acciones egoístas, obtenemos mejores resultados a largo plazo, mientras que las acciones individualistas tienden a diluirse con el tiempo.
Entonces, el mutualismo es para aquellos que lo ejercitamos a diario, una forma de enfrentar la realidad y de construir una comunidad. Nosotros sentimos los efectos del mutualismo en cada entidad que, a través de su servicio de farmacia, vuelve tangible la consigna: “el medicamento es un Bien Social”. Cientos de farmacias sociales, instrumentos del mutualismo, ofrecen esta posibilidad diariamente, a miles de personas, en todo el territorio del país.
Nuestro compromiso es ejercitar el mutualismo en cada servicio médico, en cada prestación social que se brinda, tanto sea para el esparcimiento como es el turismo o para aquellos casos donde es necesario dar una mano a quien lo necesita: comedores, pañales descartables para adultos, vacunas, servicios fúnebres, servicios médicos, salones de fiestas, clubes con piletas de natación, proveedurías, bibliotecas y escuelas, forman parte del universo mutualista.
La Mutual y sus servicios son el resultado del esfuerzo de muchos hombres y mujeres que movidos por la necesidad, encontraron en el trabajo común, una forma de encarar el desarrollo de toda una comunidad.
Las mutuales, -fundadas en su mayoría a comienzos de siglo por inmigrantes-, junto a las cooperativas, constituyeron los pilares de muchos pueblos en los que a la par de sus habitantes crecieron sus calles y sus comodidades, especialmente en el interior del país. Bomberos Voluntarios, bibliotecas, periódicos, escuelas, cooperativas de energía y servicios, como es el telefónico, permitieron a pequeñas poblaciones ampliarse y dar comodidades a sus habitantes. Donde surgen necesidades y el Estado no responde a estas demandas, está el mutualismo aportando su trabajo, cumpliendo una importante función social.
El primer Gobierno del General Perón incorporó en la Constitución del ´49, las funciones sociales de las mutuales y las convocó bajo la denominación de “entidades libres del Pueblo”, que en muchas ocasiones, complementaron el trabajo de la actividad sindical co-asegurando los servicios, como así también, el de las Obras Sociales.
Para nosotros, los mutualistas, es un día más de acción y participación en el transcurrir diario de los ciudadanos. La Nación y el Pueblo en su conjunto, tiene presente al movimiento mutualista cada primer sábado de octubre.
Hoy, especialmente, queremos rendir homenaje a esos mutualistas que fundaron en el pasado, entidades, contribuyendo al desarrollo nacional, esos mutualistas que ya no están físicamente, pero que han dejado un legado que ha podido ser acrecentado con trabajo.
A aquellos hombres que nos enseñaron tanto, nuestro profundo agradecimiento y a todos los que continúan en la tarea, a las mujeres y hombres que hoy siguen trabajando en el mutualismo, a |todos ellos, nuestro abrazo fraternal.
LAS VENTAS POR EL AIRE
A partir de los comienzos de la década del noventa, explotó en nuestro país una manera novedosa de comunicarnos: internet. Y un adelanto fue trayendo a otro y gracias a la informática, encontramos formas cada vez más eficientes de estar comunicados, que fue seguramente la gran primera expansión y como derivado llegó el teléfono celular, los que hoy ya suman 60 millones de unidades activas en todo el país.
Y así como las grandes empresas se valieron de estos servicios para incrementar sus ventas, hoy también lo hacen a través de los mails, los mensajes en tu celular, el tweet y todo método novedoso que no solo agudiza el ingenio de aquellos que buscan estar informados todo el día, sino de los que aprovenchando la enorme cantidad de usuarios, buscan sumar ventas o imponer una marca en el mercado.
Pero como el esparcimiento es prioridad entre una población que cada vez tiene menos tiempo, vemos como los equipos que nos permiten emular campos de golf, canchas de tenis o simplemente, campos de batalla se reproducen e imperan por generaciones: I, II y III no es la númeración de una descendencia imperial, sí de una descendencia tecnológica cada vez más sofisticada y más cara… porque al fin de cuentas, siempre se trata de seguir vendiendo, y especialmente a esos adultos que conservan su alma de niño pero su bolsillo lleno.
En muchas ocasiones la tecnología también le permite al delito explayarse a sus anchas y generar nuevas formas de atrapar víctimas. Y de tan complejos y novedosos, ni siquiera se encuentran estipulados por la ley argentina…
Y como lo más importante siguen siendo las ventas, a través del espacio virtual se puede vender y comprar cualquier cosa. Descuentos, promociones y paseos virtuales por góndolas y vidrieras tientan al cliente a seguir consumiendo. La compra virtual se convertirá en un hecho cuando nos toquen el timbre de casa y recibamos la mercadería, a la par que la cuenta bancaria se verá adelgazada o el monto de la tarjeta de crédito aumentado.
En el mercado del medicamento, no ajeno a las nuevas tecnologías y sus herramientas, las farmacias se encuentran enlazadas en todo el país, a partir de un sistema on-line, lo que nos permite atender a los afiliados PAMI, por ejemplo, y acabamos de incorporar la receta electrónica. La trazabilidad en los envases de los medicamentos permiten transparentar su dispensa, ya que desde su fabricación hasta la llegada al paciente permite monitorear su circuito, a fin de evitar el robo, falsificación o adulteración.
Y este sistema permitirá en corto plazo, sumar nuestro teléfono celular como operador de compras, con el que podremos adquirir medicamentos de venta libre y también, aquellos recetados. La lectura por el mismo código que hoy nos permite monitorear determinados medicamentos, nos permitirá comprarlos y validarlos a través de nuestro celular.
La gran resolución de las cámaras de los celulares, le permite hoy a los usuarios sacar una foto del artículo que se exponen en carteles eléctronicos, particularmente en los andenes y/o paradas de los medios de transporte, y valorar ese tiempo muerto a través de una transacción comercial, ya que con esa foto y un mensaje de texto es posible comprar el objeto exhibido. Todo esto sin la necesidad de trasladarse o recorrer comercios… y además utilizando un tiempo que se hubiese perdido, esperando el colectivo, subte o tren… El propio celular será en breve nuestra tarjeta de crédito y agilizará aún más este tipo de operaciones totalmente virtuales.
Evidentemente, según del lado del mostrador que nos ubiquemos, serán dos modos diferentes de entender la comercialización. No obstante, las reglas habrán cambiado, nos encontraremos con mensajes o imágenes, ya no tendremos a una persona especial a quien dirigirnos, a lo sumo podremos pretender el nombre del operador que tomará nuestro pedido.
Y para esto, también tendremos que estar preparados, porque así comprarán en el futuro nuestros nietos. La despersonalización se pondrá de moda y más vale estar preparado para poder sumarse a los cambios.
EL TRANSPORTE ES TIEMPO
De aquel primer vehículo a vapor, a los automóviles que superan velocidades de más de trescientos kilómetros por hora, no solo ha corrido mucha tecnología, sino también, tiempo.
El tiempo, esa sustancia invisible, que solo podemos medir con un reloj y que ejerce su influencia sobre todos nosotros aunque apenas seamos capaces de percibirlo, también ha modificado al transporte y con ello, nuestra vida diaria.
A principios del siglo pasado la Argentina contaba con una de las redes ferroviarias más extensas del mundo, en consonancia con el vasto territorio del país. Sin embargo, esta red pensada en función del modelo agroexportador fue cayendo en desuso y reemplazada paulatinamente por el transporte vehicular. Las rutas y caminos fueron en aumento en todo el país y a su vera, el comercio: estaciones de servicios, restaurants y la dispensa de diversos artículos, especialmente los regionales. Los camiones de gran porte, los omnibus de larga distancia y los vehículos particulares se encuentran peligrosamente en las rutas de nuestro país.
En muchas ocasiones y debido a las largas distancias, el viajero opta por el avión, que trajo al transporte velocidad, aunque no siempre la plena seguridad de viajar ya que los factores climáticos influyen negativamente en la tasa de despegues.
Nuestro país cuenta con más de tres mil kilómetros de costa marítima, pero poco se ha explotado el transporte fluvial de pasajeros, especialmente porque esta costa se corresponde en su mayoría con la Patagonia, tierra inhóspita y poco poblada.
La gran deuda pendiente de nuestros gobernantes, es lograr que el usuario viaje en forma segura y cómoda, especialmente recuperar el servicio de la red ferroviaria, tantas veces pregonado y que hasta el momento, pocos resultados se han podido apreciar.
El ferrocarril se vuelve indispensable a la hora de transportar mercaderías pesadas a través de largas distancias. Nuestro país, en el caso del transporte de pasajeros, necesitaría contar con una red de trenes rápidos como actualmente podemos ver en Europa, que una ciudades australes y regiones en pocas horas, sin riesgos.
Es necesario incorporar nuevas tecnologías y no solo en el caso del transporte terrestre. El avión sigue siendo una alternativa válida a la hora de sumar kilómetros en poco tiempo. A partir de la década del sesenta, la aviación comercial experimentó un crecimiento que no se detiene, considerando la gran recepción de turistas, de la cual nuestro país se siente orgulloso.
Sería fundamental para el desarrollo regional que cada provincia pudiese contar con un servicio de aviación privada y comercial y considerando la geografía de cada lugar, analizar qué transporte resulta el más conveniente a fin de desarrollarlo. ¿Por qué no viajar a Mar del Plata en barco? O ¿Qué nos impide unir al país a través de sus rutas fluviales, esas mismas que intentaron monopolizar los ingleses hace más de ciento sesenta años? El transporte marítimo es mucho menos contaminante y nos permitiría gozar de las bellezas naturales de nuestras costas, tanto su flora como su fauna.
Y la necesidad y los adelantos permitieron nuevas formas de transporte. Las deficiencias del ferrocarril crearon el ámbito propicia para el desarrollo de una forma de traslado, que si bien no es nueva, presenta características novedosas: las combi. Estos pequeños buses se ocupan del traslado de pasajeros en las grandes ciudades.
En la Ciudad de Buenos Aires el número de empresas oficiales como “truchas” ha crecido exponencialmente en los últimos años. Y si bien resulta mucho más oneroso que el transporte común como lo es el colectivo o el tren, los usuarios las prefieren porque llevan no más de 20 personas sentadas y con aire acondicionado.
Así también, debemos contar la incorporación del helicóptero para el transporte privado o de personas heridas como es el caso de la Ciudad de Buenos Aires, cuando en el pasado, solo la Policía Federal contaba con helicópteros para urgencias médicas.
Las motocicletas se han vuelto una opción ecónomica y veloz para trasladarse aunque cuenta con sus desventajas, comenzando por la posibilidad de transportar solo dos personas y por el riesgo que implica su uso en rutas y calles caóticas y rebosantes de tránsito. La bicicleta y su promoción en la ciudad ya no es solo una opción para los jóvenes turistas y para los días domingo, es posible advertir por las bicisendas de la Ciudad de Buenos Aires, muchas personas que utilizan este transporte para ir a trabajar, por ejemplo, e incluso bicicletas a batería, para no llegar tan extenuados…
El subte ha sido privativo de la Ciudad de Buenos Aires, consituyéndose actualmente como el más práctico y rápido para trasladarse por una ciudad cuyas calles se encuentran anegadas de automóviles. Sería muy importante poder incorporarlo a la geografía urbana de grandes ciudades como Rosario o Córdoba.
Los omnibus eléctricos representan una buena solución aunque dificil de implementar en ciudades donde el espacio urbano es tan mezquino.
Y qué bueno sería dejar el sulky y el carro solo para los museos y que hoy acostumbramos ver en los grandes centros urbanos, como signo de aquello que queremos cambiar pero a lo que nos hemos resignado: la pobreza. Claro está que quedan algunos mateos antiguos en parques de la ciudad, que son el deleite de los chicos y el lugar más propicio para que los novios se saquen una foto. Pero si bien estos o del transporte tan común en el norte argentino, a lomo de burro para recorrer distancias que aún no tienen trazados sus caminos, pueden resultar pintorescos y guardamos un buen recuerdo, no así de aquellos carros atestados de material reciclable y guiados por jóvenes o niños. En cuanto a ellos, ojalá pronto nuestros nietos nos pregunten, como lo hacen cuando les contamos acerca de los televisores en blanco y negro, ¿De verdad existieron?
El ser humano no dejará nunca de buscar la forma de trasladarse en forma cómoda y rápida y llegará en su búsqueda, a los más insólitas y veloces formas, porque el tiempo es el gran tirano de esta nueva época, y no es solo una necesidad de velocidad, sino además, agregar una cuota de adrenalina, tan necesaria para despabilarnos y seguir construyendo un futuro que siempre está llegando, aquí y ahora.
CUANDO LOS FIELES MARCHAN
En nuestro país, cada conmemoración religiosa, raramente marcada en rojo en el calendario, representa una convocatoria especial para miles de seres humanos que ejercen su fe.
Las peregrinaciones, recordando el aniversario de un santo o una virgen, se vuelven verdaderas pruebas de fe. Desde San Cayetano, que intermedia como ministro de trabajo divino, a la Virgen de Luján, cuya fe se ha convertido en un legado que se trasmite de generación en generación, convirtiendo a la ciudad en una verdadero centro de peregrinación para fieles de todo el país.
En Salta, el Santo Cristo Crucificado y Nuestra Señora del Milagro convoca en septiembre a todos aquellos que ruegan por salud ya que de tan milagrosos han podido atenuar los efectos de un terremoto. Y en San Nicolás, en la provincia de Buenos Aires, la Virgen del Rosario convoca a miles de fieles de igual forma, que lo hace la Virgen de Itatí en Corrientes.
Y como la devoción popular no discrima, sin formar parte del santoral, figuras míticas ocupan un lugar de privilegio en el altar de los argentinos, como es el caso del Gauchito Gil, nacido en Corrientes, cuyo verdadero nombre era Antonio Mamerto Gil Nuñez, de quien se sabe poco con certeza. Sin embargo en las rutas argentinas podemos apreciar cientos de altares embanderados de rojo, color del Partido Autonomista, al cual perteneció.
Incluso, por el sincretismo religioso propio de la colonización americana, actualmente se venera a San La Muerte, una antigua entidad guaranítica fundida con la imagen medieval del Señor de la Paciencia, que ha sido rescatada para convertirse en el protector de las personas de avería o para invocarlo a fin de realizar un daño. Debido a su origen pagano, la iglesia no reconoce ni su culto ni permite la bendición de su imagen o estatuillas.
Ya en la zona de Cuyo, de tierras áridas , encontramos a la Difunta Correa, figura mítica y milagrosa y que tampoco ha sido reconocida por la Iglesia Católica, a pesar de la importante cantidad de milagros que se le atribuyen. Su primitvo santuario, una cruz de madera sobre un cerro en Vallecito, provincia de San Juan, se ha convertido en un importante centro de peregrinación, que cuenta actualmente, con diecisiete pequeñas capillas, repletas de ofrendas en agradecimiento.
Y en la Patagonia nos encontramos con Ceferino Namuncurá, quien nacido como hijo de un cacique mapuche, se formó en la religión católica junto a los salesianos. Enfermo de tuberculosis falleció a temprana edad. Se le atribuyen una serie de milagros, por lo que el Papa Benedicto en el año 2007, lo declaró “beato”. Su fama se extendió fundamentalmente a mediadios del siglo XX, alcanzando la devoción de su imagen a todo el país. Ceferino Namuncurá no solo es el primer argentino en ser beatificado, sino además, el primero de origen índigena. Esperamos que pronto forme parte del santoral católico.
Independientemente del origen pagano, la devoción y las manifestaciones de fe que provocan estas figuras míticas, tan arriagadas a la cultura popular, conviven con las que son propias del santoral católico y dejan en evidencia la necesidad de creer; especialmente, cuando la ciencia nos defrauda o nos encontramos afligidos espiritualmente. Cada mal y cada problema puede resolverse a través de un santo o de una virgen: para aquellas que buscan novio o aquellos a los que se les ha extraviado algo valioso, lo tenemos a San Antonio; para los que necesitan resolver cuestiones urgentes, invocamos a San Expedito, para preservar la salud, a San Cosme y San Damián, patronos de los médicos y los farmacéuticos; para ayudar al matrimonio, nada mejor que recurrir a la Virgen Desatanudos, que además, podrá bendecirnos con la llegada de un hijo y si la vista nos está fallando, recurramos a Santa Lucía, e incluso cuando cuestiones cotidianas como cruzarse con un perro bravo, puede resolverse con una invocación a San Roque.
Porque la fe mueve montañas, tenemos a estos divinos intercesores, quienes le hablaran a Dios, de nosotros y nuestras cuitas, para que nos ayude, para que nos proteja, para que nos bendiga.
Y así como el consumismo y el egoísmo se han apoderado de la humanidad, la devoción, la fe y el agradecimiento nos ayudan a equilibrar esa delicada balanza entre los bienes espirituales y los materiales. Las manifestaciones y las peregrinaciones nos recuerdan cuán cerca podemos estar de nuestros santos protectores, esos capaces de susurrarle a Dios al oído.
VOTE, VOTEMOS, VOTASTE
Los argentinos tenemos por derecho y obligación legal, que emitir nuestro sufragio.
Pero votar, desde hace casi tres décadas seguidas, es un compromiso de honor. Muchos años de dictaduras dejaron a generaciones sin poder votar e incluso, muchos de aquellos hombres y mujeres que las integraron desaparecieron o fueron asesinados defiendo el derecho a expresarse.
Es claro, que en honor a ellos y por nuestro bienestar, tenemos la obligación de ejercer ese derecho y como Pueblo debemos cumplirlo en las urnas. Por esas causas extraordinarias muy propias de los argentinos, ya no tiene importancia el Partido pero sí, a quiénes vas a votar.
Reza un pasodoble de Manolo Escobar “El Pueblo no se equivoca”. No obstante, el dicho popular sentencia que cada Pueblo tiene el Gobierno que se merece. Ambas ideas no siempre son correctas cuando las aplicamos en la historia política de la Argentina. Algunos de los que fueron elegidos salieron huyendo y a otros los sacaron en helicóptero, otros fueron presos, muy pocos entregaron la banda presidencial a un sucesor, y la mayoría fueron cuestionados, por una u otra causa por aquello del “VOTASTE”.
Es necesario sostener la democracia, tenés que ser positivo con tu voto y no faltar al compromiso. Es bueno tener memoria, aprovechá la diversidad de propuestas en los distintos estamentos. ANDÁ A VOTAR.
¿QUIÉN SOY?
En alguna barriada, de esas que crecen a la orilla de las grandes ciudades argentinas, los protagonistas son jóvenes como tantos, por lo que dejamos los apellidos de lado, para llamarlos simplemente como Juan, Ricardo, Cholo, la Chueca, y como un coro griego, encontramos a sus padres detrás y a esos vecinos, que siempre se posicionan como declamadores profesionales.
Son las doce de la noche de un sábado algo caluroso de noviembre, Juan está sentado en la vereda, en el piso y no, como hacía su viejo, que sacaba el banquito a la puerta. No recuerda si se puso la remera, pero cree que por el frío de la pared que le recorre las costillas, está con el torso desnudo y también, cuando abre apenas los ojos, percibe que se olvidó de ponerse la zapatilla izquierda. En realidad la debe haber perdido, porque esta mañana tenía las dos, seguro, seguro, tenía puestas las dos zapatillas…
Mientras él contínúa tratando de recordar dónde pudo haber quedado esa zapatilla rebelde, escapada de su pie, pasan a su lado dos muchachos, dos viejos amigos con los que alguna vez gastó la pelota en el campito, Ricardo y el Cholo. Ellos vienen bien vestidos, con el pelo peinado con esmero y mucho perfume, al verlo en esas condiciones al Juan, apenas si lo reconocen, y no pueden evitar pararse y preguntarle: -¿Juan, qué te pasa, viejo? Juan, apenas levantando la vista y arrastrando las palabras que se le enredan en la boca dormida, les responde: ¿Qué te pasa a vos, gato? Ricardo lo toma del brazo al Cholo y le dice, -vamos, este se pasó de falopa, no sabe ni quién es. Pero el Cholo conoce a Juan de pibe y sabe lo mal que se sentirían los viejos de Juan al verlo así, por lo que, a pesar de las protestas y la resistencia de su viejo amigo, lo acerca hasta la casa y golpea el portón, hasta que se aparece un hombre, que no es el padre, ése que salía a la vereda con el banquito, la camiseta y el mate…
Disculpe Don, le dice el Cholo, pero acá… ¿No vive Juan? Y la respuesta no se deja esperar: ¡Este vago otra vez armando quilombo! Déjenlo ahí, mientras se le pasa… Cholo algo confundido ve aparecer a la madre, secándose las manos con el delantal y apenas reconoce a esa mujer que les preparaba la leche con tostadas…¡Este chico ya no tiene remedio! Dice mientras mira con tristeza como Juan se acomoda en un rincón para dormir ovillado. Y reconociéndolos, los invita a pasar a la cocina humilde y desarreglada. Mientras comparten un vaso de cerveza, la conversación cae de nuevo en Juan… que desde hace rato que no estudia, antes trabaja de vez en cuando, pero así, ya nadie lo quiere, porque se le nota enseguida que está enviciado y que después que el papá se murió, ya no fue fácil contenerlo, a pesar de que ahora tiene nuevo marido. Es que somos pobres, ¿Saben?, y no lo podemos mandar a un instituto para que se cure y está cada vez peor este chico…
Ricardo y el Cholo se van al rato, excusándose, ése no era el plan que tenían para un sábado a la noche, ya si están casi amargados y sin ganas de ir a bailar… y hasta se sienten agradecidos porque los dos consiguieron trabajo y los viejos los bancan cuando andan secos… Y apurando el paso, se van a la parada del colectivo para probar suerte en la puerta del boliche.
Ya cerca de las tres de la mañana y con algo de alcohol encima, logran entrar a la mega pista, donde todos bailan una cumbia que suena como todas las cumbias, monótona, incomprensible, melosa, pero que los acerca a un grupito de chicas que bailan desentendidas en un espacio hecho a empujones. En la medida de lo posible y acercándose al oído, entablan una conversación. Ya entrada la madrugada y cuando el sol empieza a asomar, una de ellas propone salir a fumar un par de pipas, de pasta base o paco, aunque ni siquiera se lo nombre como corresponde, porque todos saben lo que es: veneno.
Los muchachos agradecen mientras retroceden, porque tampoco quieren quedar como flojitos, pero no les cabe, porque ya vieron como quedó Juan y tantos pibes del barrio que ya no la cuentan. Y como ya la cosa no da para quedarse, salen a la calle y empiezan a patear la ruta, buscando el camino a casa.
A un par de cuadras se encuentran con una vieja compañera de escuela, la Chueca, que sigue siendo chueca aunque ya no es la flaquita esquelética que cargaban en el aula porque parecía una bolsa de huesos. Y sin querer, se ven metidos en una pelea con otros pibes que no conocen, a las trompadas y a los tropezones también, por el alcohol que todos llevan encima. Y alertados quizás por los vecinos que sienten los gritos y las pedradas, se aparecen un par de patrulleros.
Entre patadas y apretujones les preguntan ¿Dónde tienen los paquetitos? E intentan expresar que ellos no saben nada, que no consumen, que no conocen a esos pibes con los que se agarraron, solo a la Chueca y hacía tantísimo tiempo que no la veían, pero la cana ya no escucha. No importa, van todos adentro. Entrada la mañana llegan los padres de Ricardo y el Cholo, entonces despegan, porque conocen al Comisario de las reuniones en el Club de Fomento.
Y pasan los días en el barrio de casas bajas, donde todavía a pesar de las promesas de los políticos no llega el agua corriente, ni las cloacas, ni el gas, pero al menos sí se pueden ver los partidos de fútbol que el Gobierno nos da gratis por la televisión pública. Casas en los que los padres siguen viviendo con sus hijos mayores, no por cariño, sino por necesidad… ¿Cómo pagar los gastos cuando se cobra la mínima de jubilación? ¿Cómo encontrar una vivienda digna cuando el sueldo apenas alcanza para comer?
Una de esas noches en las que el Cholo se hace un rato después del trabajo y se dirige al gimnasio, al llegar casi a la puerta, se topa con la Chueca, muy producida, con prendas ligeras, mostrando sus piernas largas y su voluptuosa delantera. Cuando la ve, solo atina a preguntarle ¿Cómo te va? Y ella le responde: “30 pesos la hora, así me va” y el Cholo solo se anima a invitarla con una cerveza y quizás ella, para recordar los viejos tiempos, decide acompañarlo. El Cholo va mirando la vereda, con la cabeza gacha, no quiere que la Chueca le adivine los pensamientos…pero sin poder evitarlo se lo dice:_ “No pensé que te dedicaras a esto”, a lo que presurosa le responde: “esto es ser prosti, y sí, qué esperabas, si trabajo no hay y trabajar en una casa no engancho, ese trabajo lo acaparan las paraguayas y peruanas, como no tienen documentos, las explotan y les pagan menos que a nosotras, las argentinas, que ya estamos avivadas. Porque viste, las minas que trabajan en una fábrica u oficina, explotan a otras mujeres para que les cuiden los pibes. En casa nunca me dieron bola y yiré mucho con los parientes, hasta que me agarró uno… pero no quiero hablar de eso, apenas si te reconozco Cholo, no me hagas poner mal, la cuestión es que por suerte me avivó un novio que tuve, que me puso a laburar, que se llevaba casi todo lo que ganaba para gastárselo en mujeres y cerveza… Así que cuando pude lo dejé. Ahora trabajo por mi cuenta, -obvio, con la ayuda de los muchachos del patrullero, así no me molestan. Somos seis chicas y tres travestis y nos repartimos las cuadras de la peatonal. De noche nada más, ¿Viste?, para no tener lío con los vecinos. Así pago la casa en la que vivo con mi abuela, ¿Te acordás de ella? La querían tirar en un geriátrico, pobre viejita mía, ella me cocina y hace algo en la casa, nunca pregunta nada. _Y Cholo, ¿Querés que vayamos? _No nena, dejá, todo bien, pero no, me anda faltando efectivo… Miente el Cholo.
Y así transcurren los días, los meses, los años. El círculo vuelve ha cerrarse una vez más de igual manera sobre esa juventud que pronto será adulta, formará pareja, tendrán hijos y verán como sus hijos repiten un camino tan parecido al ya transitado.
Seres que esperan que algún día, esos caminos polvorientos, miserables, egoistas en sueños, se conviertan en otra cosa, seres que esperan ser tocados por la varita mágica de la Justicia Social, ésa que Evita usaba, para que todos podamos ser felices, aún no comiendo perdices.
¿Y SI JUGAMOS?
Los niños de todos los tiempos, han ido siempre en busca de los juegos, porque ellos les permiten socializar, explorar el mundo, aprehenderlo y descubrir sus propias potencialidades.
Por lo que los juguetes han sido la herramienta básica para el desarrollo a lo largo de generaciones y generaciones de niños.
Y así como los tiempos han cambiado, los juguetes también lo han hecho. Por qué no, pensando en nuestra propia experiencia, tomamos lápiz y papel y armamos una lista de juguetes que han hecho las delicias nuestras y de miles de niños, a lo largo de los años. Nos sorprenderemos seguro de encontrar todavía juguetes que por simples, por didácticos, por apropiados, siguen siendo los preferidos de los chicos.
Los juguetes infantiles no solo nos acercan a los niños, si no que son fundamentales para entender el desarrollo de toda una comunidad. Sabemos el rol que cumplen en los pequeños, pero además, nos permiten analizar pautas y comportamientos sociales, ya que los juguetes también se han constituido como vehículo de socialización, que los adultos pretendemos que los niños adopten… la muñeca para la nena y los soldados y la pelota para los varones de la casa…. Hoy en día, la tendencia en las jugueterías se mantiene, aunque ya nadie se asombra si una nena prefiere jugar con una pelota o si los hermanos comparten los Rasti, aunque mantenemos nuestra reserva en cuanto a los nenes y las muñecas…
Si nos remontamos a los juguetes tradicionales, vayámosnos a uno de los juegos más antiguos y que sigue siendo de los preferidos de los niños. En el siglo II a.C., un militar llamado Han Sin creó el barrilete, en el país de los inventos, la China.
Hoy en día sigue siendo una pasión tanto para los chicos como para los más grandes. El barrilete es un juguete universal, y en el mundo de habla hispana lleva más de un nombre, el barrilete para nosotros, es también conocido como volantín, cometa o papalote.
¡Cuántas tardes de sol esperando el viento propicio para divertirnos, hemos pasado junto algún adulto dispuesto a entretenerse tanto como nosotros! El barrilete estuvo prohibido en Argentina en 1857, ya que el creciente fanatismo derivaba constantemente en el enredo de las cuerdas con los cables de la ciudad.Lo mismo sucedió en Santiago de Chile, en Lima y en el distrito federal de México: la ley penaba el uso de barriletes, cometas, papalotes, volantines, etcétera.
Allá, por la década del cuarenta, en la Argentina hizo furor el balero, formado por una bocha de madera con una embocadura tallada sujeta a un palo. El de-safío del juguete consiste en embocar la bocha en el palo, sin caer desmayado por un golpe en la frente… Este ha sido un juego popular que también gozó de temporadas de prohibición debido a la facilidad con la que los niños resultaban lesionados.
Otro juguete preferido de los niños, tradicional y muy antiguo, hecho de arcilla y luego de madera, en sus comienzos, es el trompo. Los niños romanos y griegos, como los antiguos niños nipones, jugaban con trompos.
Se cree que este juguete vino de Oriente (China, Japón) y fue recibido muy bien por Occidente. De allí que en todas las culturas e idiomas encontremos un nombre para este simple juguete compuesto de una peonza y un cordel que se enrolla alrededor de la misma y que, al tirar de él, lleva al trompo a girar sobre su eje.
Otro clásico preferido de los chicos y que todavía se siguen fabricando son las bolitas (o canicas). Aunque las comunes son de vidrio, se han fabricado a lo largo de la historia de cerámica, arcilla, alabastro y metal. El juego consiste básicamente lanzar una o varias bolitas para intentar aproximarse a otras o a agujeros objetivo. Cuando se gana una mano se suelen tomar las bolitas del otro jugador o de los jugadores contrarios.
Si bien, en la primera mitad del siglo XX, algunos juguetes gozaban de mayor popularidad entre los niños, debido a su costo se volvían lujos privativos de la mayoría de los hogares argentinos. Los niños cuyos padres tenían mayor poder adquisitivo acce-dían a autos a cuerda, por lo general, de origen importado (alemanes, japoneses y chinos) y las nenas, a muñecas de rostro de porcelana, ojos movibles de vidrio y finas prendas de vestir, muñecas que en los inicios de la década del sesenta fueron reemplazadas por las famosas “Piel Rose”, ya de goma, menos frágil, más popular y mundana… Y si hablamos de populares, no nos olvidemos de la antigua muñeca de trapo, hecha con retazos, que tantos embates infantiles ha resistido.
En la década del cuarenta, las pelotas que se gastaban en los potreros, se hacían de trapo y una media vieja. Si entre los niños había alguno de padre pudiente, podía ser de goma, pero rara vez, eran de cuero. A propósito alguna vez ha contado Osvaldo Soriano: “Cuando yo era chico Perón era nuestro Rey Mago: el 6 de enero bastaba con ir al correo para que nos dieran un oso de felpa, una pelota o una muñeca para las chicas. Para mi padre eso era una vergüenza: hacer la cola delante de una ventanilla que decía “Perón cumple, Evita dignifica”, era confesarse pobre y peronista.”
El Peronismo marcó un antes y un después en muchos niños, porque los juguetes no eran prioridad en la casa de argentinos a los que les faltaba fundamentalmente, el pan. Sin embargo, a partir de la creación de la Fundación Eva Perón, millones de pequeños argentinos pu-dieron contar con sus primeros camiones, lanchas y trenes de lata, miniaturas de autos, coches a pedal, pelotas de cuero, caballitos de madera, bicicletas, soldaditos de plomo, muñecas, libros y lápices de colores. Pero esa es otra historia, y mejor volvamos a los juegos que marcaron nuestra infancia.
Y también estaban esos juegos que se jugaban en la vereda y para los cuales, a lo sumo se necesitaba una tiza, una piedra, una soga, un juego de cartas. La rayuela, el tinenti o payana, la mancha, o el salto a la soga no hacían diferencias de género, aceptando entre sus seguidores -y jugadores- a niños y niñas por igual. Lo importante era contar con una vereda propicia, buen tiempo y número considerable de jugadores para hacerlo más entretenido.
El sesenta encontró a muchos chicos cambiando sus autitos por naves espaciales y robots, completando álbumes de figuritas con héroes interestelares; el corolario de tanto juego extraterrestre fue la llegada del hombre a la luna.
Los setenta encuentra a los varones jugando carreras de velocidad con una tabla de rulemanes y a las nenas en patines, si ese día no les tocaba cocinar con la batería de cocina que imitaba a la de mamá. La soga, los aros de gimnasia y las muñecas ya de plástico, y con la posibilidad de hablar, inundan los escaparates de las jugueterías.
Los ochenta dió vía libre a la importación libre que llena los baúles de juguetes chinos, juegos de té, pequeños electrodomésticos, muñecas flacas de plástico, autitos y pistas, son los preferidos de los chicos.
Con el correr de las décadas, los juguetes de los niños han cambiado hasta límites increíbles, juguetes que se transforman en otra cosa, muñecas anoréxicasy ataviadas con vestuario y accesorios de sus distintas profesiones, juguetes tecnológicos que nos transportan a campos de batalla, pistas de carrera o campos de deportes son solo una parte de la oferta. Pero en esencia siguen ofreciendo lo mismo: la posibilidad de explorar, conocer, aprehender y si se puede, comenzar a aceptar pautas para vivir en sociedad, aunque a veces nos olvidemos un poquito de ello, y solo nos entreguemos al placer lúdico.



