El 24 de febrero de 1946 se impone la fórmula Perón-Quijano, acompañados por electores para senadores y diputados. La lista de senadores fue encabezada por Carlos Decker y entre los diputados nacionales, se distinguieron las figuras de Eduardo Colon, Ricardo Guardo, Cipriano Reyes y John W. Cooke.
El 24 los varones argentinos se lanzaron a las urnas deseosos de quebrar un modelo de humillación que se había enraizado desde los tempranos años de la década del treinta, tristemente célebre por ser “infame”.
La sorpresa invadirá a los dirigentes de la Unión Democrática a la hora de los cómputos que se hallaban convencidos del triunfo. La fórmula Perón-Quijano obtiene 1.527.231 votos y los candidatos Tamborini-Mosca 1.207.155.
Como se utiliza el sistema de electores, corresponden a Perón 304 votos en el Colegio Electoral y sólo 72 a la Unión Democrática, marcando la supremacía del pueblo argentino a su destino de grandeza, prosperidad y fundamentalmente dignidad.
La fórmula del laborismo ha obtenido el triunfo en casi todos los distritos. Ha vencido la renovación y lo genuinamente nacional.
El 28 de mayo la Asamblea Legislativa designa presidente a Juan Domingo Perón y como vicepresidente a J. Hortensio Quijano.Perón aAl terminar la ceremonia en el Congreso se dirige a la Plaza de Mayo, rodeado de granaderos; y antes de llegar a la Casa Rosada, Perón ingresa en la Catedral a rendir homenaje a los restos del Gral. José de San Martín.
Los intereses nacionales, representados en la figura del General Perón logran imponerse en forma democrática a los intereses extraforáneos representados en la figura de Braden, diplomático del Gobierno de los Estados Unidos.
Se cumplen 63 años de esta toma de conciencia del Pueblo, que permitió a la Argentina en aquellos tiempos posicionarse como uno de los  países más poderosos del mundo.


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